REFLEXIONES DURANTE UNA PANDEMIA MUNDIAL
El
curso se acaba, llega a su fin... y como en cada final, cerramos
una etapa más en nuestras vidas.
Huelga
decir que esta etapa ha sido, sin duda, totalmente diferente a todas las
que hemos vivido hasta ahora. No podíamos imaginar hace unos meses
que el mundo entero se paralizaría por una pandemia… De algún
modo, ha sido como estar viendo una película de ciencia-ficción:
Comenzamos escuchando que un virus se extendía por el planeta, que
se acercaba a nuestro país, se cerraron los colegios y los parques, nos tuvimos que encerrar en nuestras casas, no podíamos visitar a nuestros seres queridos, recibíamos noticias de algún
conocido que había enfermado, era imposible salir a la calle sin mascarilla y estaba prohibido acercarse a los amigos… la situación parecía propia de una
novela de Stephen King llevada al cine por Spielberg.
Aunque
lo cierto es que no ha sido una película, nos ha tocado vivir un
momento histórico que marcará un antes y un después en nuestra
forma de pensar, de vivir y de apreciar lo que tenemos a nuestro
alrededor.
Cuando
comenzamos ilusionados el curso en septiembre, no podíamos imaginar
que, de modo presencial, este curso iba a ser el más corto de todos,
y que nos iba a tocar trabajar, estudiar y elaborar proyectos desde
nuestro hogar… ¿te habías imaginado antes haciendo educación
física en el salón de tu casa? No sólo se ha tratado (como cada
tarde durante el curso) de hacer los deberes… tuvimos que montar un
colegio en nuestro salón, dormitorio o cocina. Niños, maestros,
padres, abuelos, hermanos mayores… el conjunto de personas
implicadas en la educación ha logrado que nuestro futuro no tuviese
un parón, y nos ha costado mucho trabajo, porque la escuela no sólo
es la parte curricular... Hemos echado en falta el contacto social,
la complicidad, el compañerismo, las risas,... Todo esto no es lo mismo en persona que a
través de una cámara. Aspectos necesarios que también se
consideran experiencias educativas y, a veces, dependiendo de la
situación, son más útiles que las propias matemáticas o la lengua
castellana.
Cada
uno hemos vivido esta experiencia de un modo diferente, las
situaciones personales han sido muy diversas. Sí, es cierto que a
veces, nos ha invadido la tristeza; pero otras, nos hemos llenado de
esperanza, como cada día a las 20.00 h. cuando salíamos a los
balcones o por las ventanas y aplaudíamos a esos sanitarios que
luchaban por nuestra salud y bienestar.
Algo
en lo que todos coincidimos y estamos de acuerdo es que no queremos volver a pasar
por esta situación, y que debemos cuidar nuestro entorno, nuestra
salud y proteger a nuestros seres queridos.
La
tarea final propuesta para cerrar el curso nos hacía trabajar el
pensamiento reflexivo... ¿qué ha supuesto la cuarentena para mí?
¿qué he sacado en claro?¿podría expresar aspectos negativos y
positivos de todo lo vivido?
Aquí
van algunos de los trabajos de nuestros alumnos y alumnas como
representación de vuestra labor, eran muchísimos y sólo hemos
podido colgar unos pocos, pero TODOS nos han encantado y han sido muy
interesantes.
¡¡GRAN
TRABAJO!!


A los alumnos/as de infantil les pedimos que nos hiciesen un dibujo destacando en él algún aspecto positivo sobre la cuarentena.


Los alumnos/as de primero y segundo de primaria escribieron una oración relacionada con lo que más les ha gustado sobre la cuarentena y otra oración sobre lo que menos; para así ejercer su pensamiento crítico. Y bajo esa frase, un dibujo que lo represente:
Los alumnos/as de de tercero y cuarto de primaria escribieron pareados acompañándolos de un sencillo dibujo... nada como la poesía para combatir los males...
Y los alumnos/as de quinto y sexto de primaria escribieron una pequeña redacción:

Para
finalizar, simplemente decir que aunque todos estamos deseando que
llegue esa NUEVA NORMALIDAD, debemos ser generosos con los que
tenemos al lado, ponernos en su piel y entender que, para algunos, su
vida NUNCA VOLVERÁ A SER NORMAL.
Decidle a todos los que tenéis
cerca cuánto los queréis, pero hacedlo ahora mismo, no lo dejéis
para mañana. Y valorad mucho a nuestros pequeños y pequeñas, ellos
han sido los más fuertes, los que más nos han enseñado y nos han
demostrado que si ellos han sido capaces de ser pilares en estas
situaciones, debemos seguir su ejemplo y sentirnos orgullosos de su
potencial. En los niños está el futuro, en los niños está la
NUEVA NORMALIDAD.
Disfrutad
mucho del verano (respetando las normas que aseguren vuestra salud) y
ya sabéis:
Un abrazo fortísimo (a metro y medio de distancia)